Toda tu existencia, toda la materia, toda la vida, todas las experiencias, todo debe su existencia en el mundo físico a la frecuencia.
Frecuencia: Velocidad periódica en la cual algo vibra. (Hz) Hercios
Vibración: Continua oscilación con respecto a un punto fijo.
Absolutamente todo es energía, frecuencia y vibración. No se puede tener una experiencia en este planeta sino a través de la frecuencia. Cada emoción, incluyendo amor y odio sintoniza con una frecuencia específica.
La salud tiene una frecuencia. La enfermedad tiene una frecuencia.
Sus órganos están cada uno sintonizados a una frecuencia específica, así como todo su cuerpo, que resuena en su propia frecuencia.
Tu eres una sinfonía de frecuencias mientras te proyectas a través de este universo y creas su realidad física.
“Usted es un maestro de su energía, y por lo tanto es capaz de controlar todo lo que usted es, todo lo que hace, todo lo que experimenta”
Desde el día en que nace hasta que el día de su muerte, nada va a cambiar el hecho de que usted es tanto un emisor como un receptor de frecuencia en proceso de cambio y el ADN es la antena.
La vibración es el movimiento interno que tiene cada ser o cuerpo.
Todos los cuerpos vibran, desde el corpúsculo y la célula, hasta los astros y los universos todo se encuentra en una vibración constante.
La vibración de todo cuerpo puede ser captada, y en especial la humana, la de las plantas, piedras y animales, por el aura.
El aura es un campo electromagnético que rodea a cada ser, está compuesto por numerosas líneas de fuerza, crece y decrece, emite y recibe ondas como todo lo que existe, su sustancia es de la misma naturaleza de la Luz, es decir, que es a la vez corpuscular y ondulatoria. Su volumen es variable, así como también lo es su color. La menor frecuencia vibratoria puede representarse con el color negro y la mayor frecuencia vibratoria por el color blanco, que representa la máxima pureza, el estado del espíritu puro.
Este término, “vibración”, que hoy en día se escucha tanto, ya era conocido por las culturas antiguas como la de Egipto y la de Grecia, de dónde se dio a conocer por medio del gran sabio y maestro Hermes Trismegistus, en sus enseñanzas del Kybalion, que tratan sobre los principios o leyes que rigen en el Universo. El tercero de estos principios es el principio de Vibración, que dice “Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”. Este principio explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de las fuerzas, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son otra cosa que el resultado de los varios estados vibratorios, desde el Todo, que es puro espíritu, hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración. También nos dice que toda manifestación, emoción, razón, voluntad o deseo, cualquier estado o condición mental, está compuesto por vibraciones, una porción de las cuales son arrojadas y tienden a afectar a las mentes de otras personas por “inducción”. Todo pensamiento, emoción o estado mental tiene su grado y modo de vibración correspondiente.
El ser humano se está transformando, está cambiando tanto física como internamente, en sus pensamientos y sentimientos. Esto quiere decir que estamos en una época donde estamos elevando la vibración, lo que implica que estamos pasando de tener una consciencia tridimensional de captación de la forma a una consciencia que penetra en la cuarta dimensión. Estamos despertando una conciencia universal, y es imprescindible que realicemos una preparación tanto física como espiritual, de manera que podamos elevar todo lo posible la frecuencia vibratoria.


